La noche y el día
fueron dunas de alquitrán,
inamovibles
ante las forzudas y dolorosas horas,
ante las forzudas y dolorosas horas,
y aun así,
mis uñas caducas
indagaron y escarbaron en tu pecho,
hecho también de algo inamovible…
hecho también de duro y asentado alquitrán…
rebajándome ha perderme
en lo mas alto de tu bajeza
en lo mas alto de tu bajeza
haciendo concordar
cada uno de tus besos con los míos,
cada uno de tus besos con los míos,
con el fin de conseguir
algo mas que mi delirio…
algo mas que mi delirio…
No hay comentarios:
Publicar un comentario